Leona sintió que esto era completamente imposible. Después de todo, Alejandro era el presidente de Hernández, un hombre muy influyente que ni siquiera tomaba en serio a Enrique. ¿Qué podría hacer la familia Rodríguez en contra de él?
Sin embargo, no había necesidad de discutir con Jimena. Leona simplemente miró cómo actuaban a su alrededor, esperando a que todo México se riera de ellos.
—Está bien, si eso te hace feliz. ¡Te deseo cien años de felicidad con Alejandro! —Leona dijo, aunque su felic