—¡Pol! ¿Qué estás haciendo? — Clara estaba un poco confundida y empujó instintivamente sus hombros.
Pero tal resistencia, vista por Alejandro, se convirtió en una coqueta negativa de Clara.
Pol no le respondió, solo apretó más fuerte su abrazo.
Él levantó la mirada nuevamente hacia Alejandro, y sus miradas ardientes chocaron con la mirada llena de enojo y desdén de él. Sus ojos reflejaban una burla y sarcasmo sin gran disimulo.
Sin importar cuánto Clara se resistiera, Pol no la soltaría. El cora