De repente, Alejandro se sintió un poco ridículo.
Solía pensar que, a pesar de que Jimena había tomado un mal camino, tal vez aún conservaba algo de la inocencia de su infancia. Después de todo, ella siempre fue la hermana consentida de su hermano más cercano.
Sin embargo, la realidad le hizo darse cuenta de que había sobrevalorado el carácter de Jimena. Su relación con Rodrigo era solamente de sangre, y en todos los demás aspectos, no tenía ningún mérito.
Tal vez siempre fue una mala semilla, y