De inmediato, en su rostro apareció una visible marca roja.
—¡Ahora por culpa del mal comportamiento de esa prostituta de la Clara, mamá está tan agraviada que se va a morir de rabia! Como hija de mamá, no importa si no actúas, ¡pero incluso ayudas a esa prostituta! Realmente mi mamá se resiente mucho al haberte criado.
—¡La cuñada no es una prostituta! —Cuanto ella decía más decía, más se enfadaba Noa. Sus ojos se enrojecieron mientras replicaba.
—¿Si ella no es prostituta, entonces que es?¡El