Clara ya no estaba de humor para ir al hotel. Y cambió la dirección hacia su casa.
Aarón guardó silencio durante mucho tiempo y no pudo contenerse y le preguntó: —Señorita, ¿es verdad que Alejandro todavía no sabe que usted es la hija de la familia Pérez?—
—Sí—respondió Clara a voz baja, como si estuviera pensando.
Aarón comprendió inmediatamente. Con razón la última vez que Alejandro la visitó, ella quería encontrar a alguien que la sustituyera. Y ahora todo se puede explicar.
—Aarón, no fue mi