Te quiero, Clara, Te quiero.
Clara sintió que la respiración se acortaba sintiéndose perdida en sus pensamientos y retrocedió un paso inconscientemente
Escuchar a este hombre confesándole personalmente, ese tipo de sentimientos encontrados, su estado de ánimo se tornó indescriptible, sólo ella lo entendía.
La habitación estaba en silencio, unos a otros, podían oír claramente sus violentos latidos.
—Alejandro, si me lo confesaras antes de los últimos tres años, definitivamente aceptaría sin dudar