—¡Y al final subestimaste la situación y te dejaste manipular por Beatriz! Si no fuera por mí, que reaccioné rápido para salvarte, tus travesuras en el banquete de cumpleaños de abuelo habrían sido suficientes para que tanto él como tu padre te repudiaran por completo.
—Soy la hija más querida de papá, ¡cómo puede repudiarme! — Leona se sintió desafiante ante esas palabras y alzó el mentón en un gesto de desafío.
Ema sintió que la rabia la invadía. Levantó la mano y le soltó una bofetada. —¿Qué