Beatriz no era ajena a las habladurías de las otras, aun así, mantenía la cabeza bien en alto, sin enojarse en absoluto y en cambio, mostrando una gran energía. ¡Habla, di todo lo que quieras! Que mi vida glamorosa acaba de comenzar, mientras que ustedes solo pueden ser ranas que saltan de charco en charco.
—¡Alejandro, mira esto! —Rodrigo abrió los ojos y miró la lista de tendencias en las redes sociales, luego le mostró su móvil a Alejandro.
El primer tema de tendencia brillaba con destellos