Bajo la organización de Julio, la cita fue programada rápidamente en el itinerario de Clara. Mientras Clara se arreglaba y se maquillaba en el baño, Aarón esperaba afuera para informarle sobre el plan del día. Clara pensó que el día estaba lleno de actividades y que había muchas cosas por hacer durante toda la jornada laboral.
Después de un rato, la puerta del baño se abrió y Clara, cuidadosamente arreglada, apareció frente a Aarón, quien no pudo evitar reírse.
—Señorita, ¡se ha pasado demasiado