Pero Inés es una persona fácil de tratar, nunca compartía preocupaciones y solo compartía buenas noticias. Si quería ayudarla, ni siquiera sabía por dónde empezar.
—Inés, ¿has vuelto a la Ciudad de México? —preguntó Clara con una sonrisa.
—Sí, Clara, ya estoy en la escuela.
Inés respondió con un poco tímida, y preguntó, —Eh... ¿estás ocupada hoy? ¿Tienes planes para esta noche?
—¿Quieres quedar conmigo? —Clara adivinó directamente lo que tenía en mente.
—Sí.
Inés asintió emocionada: —Desde que v