El corazón de Esperanza latía como un tambor, sus órganos internos se tensaban, como si cada latido le recordara la tensión en la que se encontraba.
Pero a pesar de su ansiedad, su mirada seguía siendo imperturbable, como un pozo profundo sin ondulaciones, sin emociones.
Su firmeza mental, forjada por Pol, ahora se enfrentaba a él en una prueba que nunca había imaginado.
Sus manos temblaban ligeramente.
Al ver que Esperanza no decía nada, Pol levantó un rincón de sus labios con una sonrisa malic