Ser su amigo más confiable, estar siempre a su lado como su guardián, también era una forma de felicidad para él.
Luisana también los seguía silenciosamente a cierta distancia.
Recordaba muy bien cómo Rodrigo se había ido, con el rostro pálido. Debe haber pasado algo muy malo, y su corazón estaba lleno de ansiedad.
Víctor recordó cómo Noa se detuvo frente a la ventana de una tienda de muñecas cuando acababan de entrar, y pensó en comprarle una antes de salir, para que no tuviera que cargar con m