—Lo que dibujé fue muy apresurado y rudimentario, podría haber sido más detallado—Noa se sintió algo avergonzada, pensando que hacer un regalo tan tosco y sencillo no era lo suficientemente digno.
—Pero a mí me parece que lo has hecho muy bien, de verdad—Víctor se esforzó muchísimo por contenerse, pero su voz revelaba su gran alegría, algo inestable, con un tono bajo y ronco. —Gracias, Noa, me gusta mucho. Por cierto...
Su esbelta figura se inclinó de nuevo hacia el coche, sacó un paquete de cro