—No hay dudas. Noa afirmó con determinación, su mirada destellaba resolución.
En este momento, Víctor, quien siempre había sido experimentado y calmado, miraba fijamente el retrato, parado en silencio y firmeza. Una vena roja apareció en la esquina de sus ojos, mientras su mirada se detenía en el retrato, como si estuviera buscando algo.
—Víctor, ¿estás bien? — Noa, siendo muy perceptiva, notó el comportamiento inusual de Víctor y le preguntó con una voz suave, sus ojos se posaron directamente e