Clara y Alejandro escucharon con mucha atención, sus expresiones se volvieron muy serias.
—O quizás cada vez que comete un crimen, limpia la escena completamente, sin dejar ni una sola pista. Pero esto no concuerda demasiado con el estilo de un fugitivo, un asesino de élite—dijo Víctor mientras sus dedos fuertes y largos jugueteaban con su delicada barbilla, analizando fríamente la situación.
—Así que, estoy más inclinado a creer que es un sicario contratado desde el extranjero—continuó.
—Si es