¡Esto es un plan premeditado, un acto de venganza!
—¡Víctor! ¡Tenemos un grave problema!
Otro subordinado corrió rápidamente hacia él, respirando con dificultad y sudando profusamente. —¡El asesino ha tomado a una rehén! ¡Está en la azotea del edificio! Dijo que, si no lo dejamos ir, se lanzará con la rehén desde el techo, ¡llevándose a ambos!
Mientras hablaba, le pasó de inmediato el teléfono móvil a Víctor.
Víctor lo tomó enseguida, mirando con intensidad el video donde Raúl mantenía a la niña