Celeste, que estaba justo detrás de Javier, se sentía bastante incómoda en su corazón, pero al escuchar esas palabras, apretó los labios, a punto de reírse.
Javier, siempre tan hábil con las palabras, podía atrapar con agilidad las debilidades de los acusados en el tribunal y también sabía cómo atacar a los demás en la vida cotidiana.
—¡¿Qué estás diciendo?! ¡Yo no me he hecho ninguna cirugía plástica! — Paula se tapó con rapidez la cara, sintiéndose muy avergonzada, enfadada y culpable.
Javier