—¿Cuándo dices 'hermanos García' estas incluyendo también al señor Pol? — preguntó Juan de una forma solemne.
Esperanza, con pestañas largas y temblorosas, respondió sombríamente: —Cada una de lo hace de manera voluntaria.
—¿Tú también lo hiciste voluntariamente, siguiéndolo a él? —Juan entrecerró los ojos fríos y retiró de inmediato la mano que la estaba apoyando.
Esperanza sintió que su corazón era cruelmente pisoteado por un par de grandes manos, produciendo en ella un vacío en su corazón. Co