—¡Julio, no te permito ir! ¡Quédate quieto! Clara, con el corazón en grandes llamas, se interpuso firmemente ante su padre.
—¡Eres descarada! Soy tu padre, ¡no te permito meter tu nariz en mis asuntos! ¡La familia Pérez tampoco te da autoridad para decidir!
Padre e hija se encontraron en un feroz enfrentamiento.
Leticia se quedó totalmente atónita y muy desconcertada en su lugar.
Alejandro, desde que está con Clara, se enfrenta a esta situación por primera vez. No sabe a quién consolar primero n