En la Ciudad de México, en pleno otoño, el viento fresco soplaba, trayendo consigo una sensación de frescura.
Diego no había vuelto a casa en tres días, pasando todo su tiempo en la iglesia, rezando y confesándose una y otra vez.
¿Por qué estaba confesándose?
Como de costumbre, estaba arrepintiéndose de los pecados que cometió cuando representaba a la mafia clandestina.
O tal vez, ¿se estaba arrepintiendo de haber dejado que su corazón se enamorara de la persona equivocada?
En el cuarto día, Die