—¿Rival amoroso? —Clara levantó la mano izquierda sosteniendo su mejilla, mientras con la derecha agarraba un arándano y lo depositaba en la boca de Alejandro. —¿Tú, Rodrigo, tienes un rival amoroso? Qué interesante.
Alejandro se río fríamente. —Mi hermana menor está bajo tu protección como si estuviera bajo arresto domiciliario. ¿A quién puede ver aparte de ti y tu secretaria? No hay interacción social normal con nadie más, ¿cómo podrías tener un rival amoroso? ¿Estas acaso soñando?
—¡Exactamen