Esas palabras de amor, Clara solía desear escucharlas de él solo en sueños.
Ahora él la perseguía sin descanso, hablando sin parar en su oído como un confesado, y ella está empezando a cansarse ya de escucharlo.
Sin embargo, cada vez que el hombre se acerca a ella, la tocaba, la besaba... su mente siempre se llenaba como la pólvora de emociones incontrolables, y ella simplemente se deja intimidar y seducir...
Así que, si ama o no, no importa lo que ella diga.
Lo que le importaba era su reacción,