Al ver la escena de las dos personas abrazándose con profundo afecto, Juan, a pesar de tener mil emociones, se sintió aliviado.
Lo que ellos, como hermanos mayores, habían buscado toda la vida no era más que asegurar la felicidad de Clara.
La medida de esa felicidad no debería ser evaluada por los demás, sino elegida y decidida por ella misma.
Después de pasar por innumerables dificultades, Clara eligió a Alejandro sin dudarlo. Si intentaran arrebatarle el amor de su corazón, eso sería verdadera