Mundo ficciónIniciar sesiónEl sueño me abandonó lentamente, pero antes de que mis ojos se abrieran, mis sentidos ya estaban en alerta máxima. No fue el dolor de espalda lo que me despertó, ni el zumbido del aire acondicionado. Fue una sensación de calor húmedo, una presión rítmica y eléctrica que me recorrió la columna como una descarga de alto voltaje.
Sentí algo... mi polla estaba siendo devo







