En el camino hacia la empresa, Daniela permanecía en completo silencio.
Las palabras espontáneas de Antonia la habían herido muy profundo.
En estos tres años, Daniela siempre había sentido que había cumplido fielmente con su deber como nuera. Pero, al saber que Sofía estaba embarazada, Antonia no dudó dos veces en decir que Sebastián debía divorciarse de ella.
En el fondo, Daniela siempre fue una extraña. Para Antonia, Daniela era alguien que fácilmente podía ser reemplazada en cualquier moment