Ella parece estar igual que siempre, pero sé que está disimulando, ocultando su tristeza.
—Claro, Gala es tan hermosa, tiene tantos pretendientes detrás de ella. Cualquiera de ellos sería mejor que ese tipo despreciable.
Me senté junto a Gala en el sofá, rodeando cariñosamente su cuello con mi brazo, y me uní a su juego infantil. Era gratificante ver cómo poco a poco iba superando el desamor que la había abrumado tras su reciente ruptura sentimental. Jugar y reír junto a ella me llenaba de paz y