capítulo 33

—¿Te hiciste algo? te veo diferente.

Ken miró a Kumy indiscretamente, tratando de buscar en la obviedad. Se notaba a kilómetros que se había cortado el cabello y se lo había oscurecido. Pero Kenneth seguía mirandolo de esa forma en la que la gente impertinente suele ver a otros y llega ser bastante molesto.

Ahora mismo lo único que los separaba era esa mesa y la única silla del lugar,nada más. Antes que Ken siguiera agregando algo Kumy rodeo de la mesa poniendose en frente de Kenneth.—¡Dejalo y
Sigue leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la APP
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Escanea el código para leer en la APP