Unos golpes secos se escucharon tras la puerta sacando a Jason de sus innumerables ocupaciones. Un fuerte adelante...se escuchó en esos momentos.
Caín entró con suma serenidad. Su porte impecable y serio lo hacía verse peligroso. Sus ojos café oscuro,piel apiñonada,su cabello castaño oscuro,y su estatura completamente normal. Quizá se escucharía como algo simplón,pero curiosamente esa no sería la palabra que podría describir al México–americano Caín Hernández.
Vistaba de ser feo,tenía una prese