Fue así como comienza el día de Mara. Tras marcharse ella queda con el niño en sus brazos y de manera imprevista solicita a Susan que fueran a desayunar, esta aún estaba asombrada por la escena en la que había sido testigo.
-Disculpe, me ha tomado por sorpresa-dijo mirándola-solo díganos donde quiere ir y nosotros la ayudaremos en lo que sea necesario.
-No se preocupen tanto por mí, me imagino que no debe ser agradable para ustedes tener que estar todo el día junto a mí y lo peor de todo tener