Anna
Aplasto la lágrima que cae por mi mejilla.
Y me quito la camisa. Estoy en sujetador y pantalones. Él me señala los pantalones:
- Quítate los pantalones.
Le lanzo una mirada suplicante, para que me permita no continuar.
- Date prisa.
Miro a los dos hombres que se relamen los labios mientras me contemplan. Ya imagino sus pensamientos impuros y malsanos.
Abro mis pantalones y los hago bajar hasta mis tobillos.
- Da la vuelta, muéstrame tus nalgas.
Lloriquendo, doy la vuelta para que pu