Anna
Espera a que termine de vestirme y me pide que la siga, cosa que hago. Salimos de este pasillo para ir a otro más lujoso. Jóvenes nos adelantan, solo llevan sujetadores y tangas, no tienen ninguna vergüenza.
Otras con objetos con forma de pene. Parecen tan felices, y sobre todo, sin complejos. Pasean así por este casino sin nada más que esa lencería.
Llegamos al compartimento más lujoso que he visto hasta ahora. Ella abre una puerta con una tarjeta y me hace entrar. Veo al señor de hace un