Capítulo 37 ¡Ya piensen en mi sobrino!
Sebastián, emocionado, tomó las manos de Britania y las colocó en su vientre. Ella sonrió al ver su emoción. A Sebastián le pareció tan tierno el momento, quiso besarla. Mirándola directamente a los ojos, levantó suavemente una de sus manos y aparto unos mechones de su cabello que se encontraban en su mejilla, colocándolo detrás de su oreja.
Britania sintió una emoción extraña, pero emocionalmente, reconoció ese sentimiento, era similar a lo que sintió esa