Capítulo 28: Voy a brillar.
Aisha se vio entre dos enormes cuerpos de acero. La tensión entre ellos era palpable y lo peor podía pasar en cualquier momento.
—No te lo diré otra vez, aléjate de Aisha. No es una mujer para que juegues con ella como si fuera una cualquiera, Leo.—lo increpó Nader y Aisha lo miró asustada al ver que cerraba los puños.
—Te olvidas que aquí el único que salió un perro que solo sabe jugar con las mujeres eres tú. En eso eres igual que él. —gruñó Leo sujetando la chaqueta de su traje como si quisi