Angélica Ross.
Me despierto de madrugada con ganas de ir al baño, y me doy cuenta que no tengo cólicos, suspiro con alivio. Miro hacia un lado y veo a Vicente, durmiendo, sonríe apasionadamente. Se ve aún más guapo, tranquilo y descansando sobre mis sábanas.
Trato de no hacer movimientos bruscos cuando me levanto y voy al baño a orinar y cambiar la toalla sanitaria. Uso el cabezal de la ducha, me pongo un tampón nuevo, me pongo crema hidratante en las piernas y me lavo los dientes, no quiero qu