121. La crisis de la madrugada
La madrugada de invierno es fría.
Ha pasado un mes desde que Emanuele vio morir a su hermana. Un mes, y aún así, el recuerdo seguía latente y terrible.
La joven ya había ido a terapia, pero las pesadillas continuaban atormentándola. Joshua ya no sabía qué hacer, ya que todas las noches, a las dos de la mañana, los gritos de terror de la chica lo despertaban.
El profesor se levantó de su cama en medio de la penumbra. El reloj del celular marcaba la una cincuenta, es decir, diez minutos antes de