Mundo ficciónIniciar sesión—Te noto más tranquilo, relajado…
Ivar permanecía con la mirada perdida. Había visitado a su psicóloga, una vieja amiga que lo apoyó cuando perdió a Esme. Gracias a ella no se había sumido en la desesperación.
—…Aunque me indigna un poco que no me dieras la buena nueva —ag







