Narra David De María
–David, hijo. Te llama Mi consentida – Dijo mi madre riendo un poco al tiempo que me daba el móvil.
–Gracias madre.
Tomé la llamada de Mi consentida y casi no entendía muy bien lo que decía hasta que poco a poco mientras le hablaba, lograba tranquilizarla.
–David, me siento mal.
– ¿Dónde estás? ¿Qué te hicieron?
–Es que es injusta conmigo.
Sabía yo que se estaba refiriendo a su madre, por lo que me había dado cuenta, la trataba mal, siempre estaba regañándola, ve tú a sabe