Narra David De María
Me molesté por lo que dijo mi amiga Romina y de inmediato, me levanté y me acerqué a ella, indicándole que saliéramos, para hablar a solas. Todos asumían, que, porque Alondra era mi novia y porque estábamos en Madrid, ella se iba a hacer al modo, en el que aquí todos vivían sus vidas, ella era muy celosa y con ella, también lo era yo, no iba a permitir por supuesto que ella, pasara la noche, con otro, que no fuera yo.
–Romina, de una vez te digo, que canceles ese rollo del