Narra David De María
Ya habiendo aclarado las cosas con Irina, nos subimos todos en el auto de Sabadelle. Irina se fue adelante con Sabadelle y yo, me subí atrás con mi hermosa Alondra, viendo lo que había pasado entre ellas, no iba a dejar de ningún modo que, esto pasara a mayores.
Tomé la mano de mi princesa, para besarla y ella comenzó a cerrar los ojos, todavía estaba cansadita por el cambio de horario entre México y Madrid, esperaba que solo descansara, pues no quería que se durmiera, era