Narra Alondra Ferreyra
Ni siquiera mi papá, se había tomado la molestia de preguntarme, si necesitaba algo para el viaje y como ahora debía estar en compañía de su esposa, lo que me pasara a mí, no era su prioridad y nunca lo había sido, así, que mejor que no pensara más en eso.
–No tienes ni que decirlo Alondra – Axel me abrazó – Todos queremos, que te pases estas fechas de lo mejor y que vayas a Madrid a disfrutar, a conocer y a divertirte. Te lo mereces más que nadie, eres la mejor estudiant