Narra Alondra Ferreyra
Carmen y David se hicieron un té y el doctor, me acompañaba con un café también, tomamos galletas cada uno en un platito, de los que llevó Carmen y el doctor, después de mirarnos a todos, se dispuso al fin a hablar.
–Bien chicos, Carmen. Les tengo muy buenas noticias – Dijo el doctor con una sonrisa – Para que no hagan suposiciones malas. Alondra tiene varias cosas que, encontramos en los estudios, pero afortunadamente, ninguna es de cuidado.
–Gracias, César – Dijo Carmen