Aurora regresó al salón y vio a Sora charlando animadamente con Zara. La expresión enfadada que traía en el rostro se transformó inmediatamente en una hermosa sonrisa. Se alegraba de ver que Sora estaba emocionada por su nuevo rol como Luna. Se acercó a ellas, pero estaban tan absortas en su divertida conversación que no se percataron de su presencia cuando llegó. Solo cuando carraspeó, ambas levantaron la vista hacia ella.
—¡Guau, guau, guau! ¡Miren a nuestra futura reina! —chilló Sora, y tiró