No conseguía dormir. Sus ojos permanecían abiertos como si fuera de día. Cuanto más intentaba cerrarlos, más se negaban a hacerlo.
«Me siento sola, incluso cuando estás cerca. Es porque has estado actuando de forma extraña conmigo últimamente. Sage, ¿me amas?»
La voz de Aurora se repetía en su cabeza por enésima vez. Cuanto más intentaba restarle importancia a sus palabras, más preocupado y inquieto se sentía.
Le preocupaba que su negativa a contarle lo que le ocultaba estuviera empezando a afe