—Vamos al baño. —Anunció bruscamente y en lugar de tomar mi mano, Ares encajó sus dedos en la argolla de mi collar, tirando de mí apresuradamente en medio de todas las otras personas.
No estaba siendo particularmente gentil cuando me jaló así, pero había una cosa que descubrí, y es que me vuelvo loca de excitación cuando Ares es así de rudo conmigo.
Cuando entramos al baño vacío, no se volvió más cuidadoso y pronto sus manos agarraron mi cintura y me empujó contra la pared fría cuando pegó su c