Contradictoriamente, estar con mi familia es lo último que quiero ahora.
—¿Quieres dormir un poco más? —preguntó Maya, después de no escuchar una respuesta mía. —Te llamaré cuando esté listo el desayuno…
No es una costumbre ceder a la indisposición, pero esta vez acepté su propuesta con un solo movimiento breve y perezoso, porque salir de la cama se había convertido en una tarea que requería demasiado esfuerzo.
—Está bien. Puedes descansar un poquito más. —anunció, presionando su cuerpo contra