21: Piel de algodón.
Narra René.
Sentí mi pie quemar quitándolo del acelerador y el auto se detuvo. Pronto el vapor salió del capó y supe que no tendría remedio alguno arreglarlo porque no iba a encender.
Rápido tomé mis cosas importantes y llamé a una grúa dándole la dirección en donde estaba mientras rápido me enfocaba en trotar para llegar al apartamento de Marina. Estaba algo lejos, pero no vi problema en hacerlo porque además necesitaba sacar la adrenalina que estaba creciendo en mí.
La sombra apareció de nuev