Mundo ficciónIniciar sesión«Hay heridas que, en vez de abrirnos la piel, nos abren los ojos». Pablo Neruda
Toqué la puerta casi con desesperación, pues no quería que Robert saliera de la habitación y me encontrara. Pero nadie abrió. Insistí tocando más fuerte.
—¡Camila! ¡Soy Elizabeth! ¡Abre, por favor! —después de tocar varias veces ella abrió la puerta. Estaba en







