No pude dormir en ningún momento de la noche y aunque lo intenté, no conseguí que mis párpados se mantuviesen cerrados por más de 30 segundos. Me levanté en varias oportunidades, hasta que me decidí a servirme un vaso de whisky e intentar discernir por los medios que tenía a mi disposición quién era la persona que salía por la puerta del depósito de la cocina, en el instante en que el video se detenía. Hice varias ampliaciones de la captura, incluso intenté realizar un dibujo aproximado de la