Mundo de ficçãoIniciar sessãoCuando llegué a la habitación de Bruma, no tuve ni que tocar la puerta. Al parecer, me estaba esperando y abrió tan pronto como vio mi sombra en el umbral inferior. Mi cara lo decía todo y me invitó a entrar.
—¿Dijiste que querías hablar conmigo? —pregunté cuando estuve ya dentro.
Bruma asintió.
—Estoy de







