Mundo ficciónIniciar sesiónAnochecía y el sol parecía estarse derritiendo en el agua del mar, como si chorrease salsa sobre la superficie y allí, bajo esa contraluz, estaba Héctor, en vestido de baño, sin darse cuenta de que Teressa y yo lo observábamos jugando con las olas. Se dejaba llevar por el agua, hasta la arena, se volvía a zambullir y salía de nuevo, sobre el agua. Parecía un niño y me conmovió verlo ta







